Tal y como se informó durante el acto de presentación de la Norma Europea en Madrid organizado por la FOE, y como consecuencia nuestra visita a Bruselas del pasado 29 de septiembre de 2016, dos Euro-Parlamentarios españoles del partido Ciudadanos (Javier Nart y Carolina Punset) han interpelado a la Comisión Europea en relación a la actual situación de la osteopatía en España respecto a otros países de la UE, mediante la formulación de la siguiente pregunta:

La osteopatía es una profesión sanitaria independiente y de primera intención, reconocida como tal por varios países de la Unión Europea, y cuyos criterios académicos, profesionales y éticos están descritos en la Norma Europea UNE-EN 16686:2015 sobre “Prestación de asistencia sanitaria en osteopatía”. Dicha profesión, no está a día de hoy debidamente regulada en algunos Estados miembros como España.

Lo anterior implica que España está incumpliendo las Directivas Europeas 2005/36 sobre Reconocimiento de las Cualificaciones Profesionales; y la 2014/54 sobre la Libre Circulación de Trabajadores en relación a dicha profesión; al no permitir que profesionales de la osteopatía debidamente formados en otros países, puedan trabajar en España en igualdad de condiciones.

Esta irregular situación afecta tanto a la seguridad de los pacientes, como a los derechos de los profesionales de la Osteopatía en cuanto a su reconocimiento y a la libre circulación dentro de los países de la UE.

¿Actuará la Comisión en relación con este incumplimiento, para garantizar la seguridad de los pacientes y los derechos de los profesionales de la osteopatía en todo el espacio europeo?

La pregunta formulada, nace de la anómala situación de la Osteopatía en España y en otros países de la UE, y que es debida a la falta de regulación profesional específica. Una situación que de manera genérica, impide la libre circulación de los profesionales de la Osteopatía dentro de la Unión y que a nivel español, implica que profesionales con poca preparación puedan “auto-reconocerse” como “osteópatas” con el consiguiente riesgo para la seguridad de los pacientes.

Antes de 60 días, la Comisión deberá responder a la misma, pero sea cual sea el resultado de la respuesta, está claro que un primer e importante paso ya está dado: se ha elevado la discusión al más alto de los niveles de la política europea. No podía ser de otra forma dada la situación actual de la osteopatía dentro de la UE.

Ciertamente en España hay mucha desinformación respecto a la Osteopatía y criterios formativos muy dispares.:

Por un lado, la Orden CIN/2135/2008 de 3 de Julio que establece los “requisitos para la verificación de los títulos oficiales universitarios que habiliten el ejercicio de la fisioterapia“, especifica en el apartado de Planificación de las enseñanzas (que no en el de las 19 competencias generales del fisioterapeuta) que el alumno de fisioterapia debe “comprender y realizar los métodos y técnicas específicos referidos al aparato locomotor (incluyendo terapias manuales, terapias manipulativas articulares, osteopatía y quiropraxia“. En ningún caso -obviamente- se especifica que la Osteopatía sea una competencia exclusiva del fisioterapeuta.

A partir de dicha Orden y desde el campo de la Fisioterapia se ha pretendido incorporar la Osteopatía como propia y exclusiva. Desde una perspectiva europea o mundial, parece poco o nada justificable. De hecho, es una situación del todo excepcional que no parece justificada.

Como bien define la OMS en su documento “WHO Benchmarks for training in Osteopathy” publicado en 2010, la osteopatía no es un técnica, sino una profesión independiente de otras que utilizan principalmente el abordaje manual. Dicha diferenciación, queda también claramente establecida en la Norma UNE antes citada.

Por otro lado, en nuestro país existen escuelas que ofrecen formaciones que no cumplen con lo especificado en su día por la OMS y que hoy queda recogido en la Norma. Las mismas ofrecen “cursos” que en ningún caso pueden capacitar para el tratamiento de pacientes en primera intención. No están bajo ningún tipo de control (Universitario o Superior) y ello debería ser fuente de preocupación, dado que puede poner directamente en cuestión la seguridad de los pacientes.

Parece clara pues la necesidad de corregir la actual situación y que finalmente, la profesión del osteopatía sea regulada en España siguiendo los criterios acordados a nivel de la UE. Ese es, a día de hoy, el principal objetivo de la FOE, de la cual formamos parte.