¿Qué es la Osteopatía?
La Osteopatía es una disciplina de asistencia sanitaria centrada en la persona que actúa principalmente desde el contacto con el paciente.
Destaca la relación entre la estructura y la función, facilitando la capacidad innata del cuerpo para autoregularse.
Entiende a la persona de forma integral, mente-cuerpo-espíritu, enfocándose en todos los aspectos de la salud y el desarrollo saludable.
La osteopatía se trata de una terapia manual que es complementaria con la medicina alopática o convencional, compartiendo el objetivo común de ayudar al paciente.
Este enfoque terapéutico se sitúa dentro de un contexto de prevención, conservación y mejora de la salud.
Mediante la osteopatía, ayudamos a reequilibrar el organismo centrando nuestra atención en la estructura, mejorando de este modo el funcionamiento del cuerpo.
Para el tratamiento osteopático se utilizan técnicas manuales, seguras y adaptadas a cada paciente según sus necesidades.
Los osteópatas ven al paciente como un todo en el que mente, cuerpo y espíritu interactúan y se relacionan recíprocamente.
En este enfoque, todos los tejidos del cuerpo, no solo los huesos, ligamentos, músculos y tendones, juegan un papel importante.
Los osteópatas trabajan con todos los tejidos y fluidos corporales, utilizando a menudo el sistema músculo-esquelético para acceder a tejidos menos accesibles y apoyar los mecanismos homeostáticos del cuerpo.
Principios de la osteopatía
1. La unidad del cuerpo
El organismo funciona como un todo integrado. Cuerpo, mente y espíritu están interrelacionados, y no pueden entenderse de forma aislada.
2. La estructura y la función están interrelacionadas
Una alteración estructural puede afectar a la función (movimiento, circulación, órganos, etc.), y una alteración funcional puede generar cambios en la estructura.
3. El cuerpo posee mecanismos de autorregulación y autocuración
El organismo tiene la capacidad innata de mantener la salud y recuperarse de disfunciones, siempre que sus sistemas puedan funcionar sin interferencias.
4. La importancia de la circulación
El flujo sanguíneo y linfático adecuado es esencial para mantener la vitalidad de los tejidos y la salud.
5. El enfoque del tratamiento es integral y centrado en el paciente
No se trata sólo de abordar síntomas, sino de comprender a la persona en su conjunto: su estilo de vida, entorno, emociones y salud global.
Aplicaciones terapéuticas
A pesar de que la osteopatía sea quizás más conocida por el tratamiento del dolor de espalda (lumbalgias, cervicalgias y dorsalgias) puede ser también efectiva como tratamiento de otro tipo de síntomas.
La osteopatía contribuye a mejorar la movilidad, aliviar el dolor, favorecer la recuperación funcional y acompañar en diferentes etapas de la vida, desde la infancia hasta la madurez.